
Los problemas regularmente tienen tres causas. Las causas económicas, por adquisición de posesiones materiales que comprometen tu patrimonio y te generan angustia. Las causas familiares, por personas valiosas para tí con quienes tienes diferencias, aún no deseándolo, y te genera depresión. Pero sabes algo. Los problemas económicos y familiares se derivan de problemas espirituales, por no ocuparte debidamente de tu relación con Dios, que es quien te hace progresar económica y familiarmente, cuando acatas su voluntad. Decídete a solucionar tus problemas espirituales, y por ende, verás solucionados tus problemas económicos y familiares. Amén.
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