Cuando hay días con demasiado calor, las personas sudan demasiado, y, tienen que hidratarse para reponer líquidos. El cristiano se desgasta a diario por tanto problema de orden espiritual y material. Lo que le crea la necesidad de hidratar su espíritu. Esa es la función tan importante que debes ver que cumple tu espíritu cuando haces tu matutino. Te refresca de tus preocupaciones. Cuando veo llegar a mis hijos azotados por las inclemencias del calor, y por tanto con notoria sudoración, mi preocupación es hidratarlos: "exactamente igual es la preocupación de Dios por tí", porque te ama y vales muchisisímo para Él, tanto que realmente no tienes ni idea de tan inmenso amor paternal, y ese misterio espiritual, es lo que hace sublime ese Amor.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Tus comentarios enriquecen este Blog, y, pueden ser de gran bendición espiritual para muchos lectores.¡Gracias!.