miércoles, 8 de diciembre de 2010

El padre como apaga fuegos espiritual.

Así como no puede haber un bombero en cada empresa que extinga un incendio, porque literalmente es imposible, lo cual obliga a los patronos a capacitar a sus empleados; así mismo no puede haber un Pastor en cada hogar, porque literalmente también es imposible, lo cual obliga a cada padre a asumir la responsabilidad de guiar su rebaño familiar hacia los pastos de Dios. Toda empresa está expuesta a riesgos de incendios, así toda familia está expuesta a riesgos espirituales, desde desvíos de la doctrina hasta desvíos de la conducta, y, en una familia no puede esperar el padre que sea alguien extraño al núcleo familiar quien venga a apagar ese incendio. La atención de la familia, no es sólo un deber social, sino también una obligación personalísima ante Dios, por la cual todos debemos rendirle cuentas a Dios.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Tus comentarios enriquecen este Blog, y, pueden ser de gran bendición espiritual para muchos lectores.¡Gracias!.